domingo, 27 de febrero de 2011

Análisis Comparativo entre dos artículos

De Libros, Bibliotecas y Lectores.

Leer ha sido una de mis mayores pasiones desde niño, aunque siendo honesto conmigo mismo y con usted admito que los primeros libros “serios” los leí obligado por mi madre --maestra de una escuela primaria en el área rural-- quien llegaba todas las tardes a revisar mis tareas y a asignarme lecturas para “desarrollar mi capacidad crítica, mejorar mi dicción y mi ortografía”.

Me sentía obligado y algunas veces no entendía --ni disfrutaba-- las lecturas, porque para un niño de diez años de edad leerse las obras completas de Vladimir Ilich Lenin y de Ernesto Che Guevara durante un año escolar era --y creo que aún sigue siendo así-- algo muy tedioso (que puede llegar a ser hasta tenebroso), sobre todo cuando a la mayoría de compañeras y compañeros de aula no les exigían en su hogar ese tipo de sacrificio intelectual.

Sin embargo, me correspondió vivir en la Nicaragua que estaba en guerra civil provocada por las pretensiones geopolíticas y económicas de las dos superpotencias del mundo en la década antepasada y por ser miembro de una familia revolucionaria tenía que “tragarme” la literatura soviética y cubana que abundaba en el país en aquella época.

A los once años empecé a visitar la biblioteca municipal de mi León natal y entre otras cosas me fascinó y -ahora después de leer libros de psicología- creo que hasta me obsesionó ese mundo de libros, revistas y periódicos, a tal punto que una tarde de febrero de 1988 fui atropellado por un camión militar mientras caminaba y leía a la orilla de la carretera León-Managua. ¡Tan concentrado iba que no escuché el pito del camión!

Tenía dos motivaciones poderosas para ir a la biblioteca todas las tardes: la colección completa de Las Aventuras de Asterix y Obelix, y Rosa María, la bibliotecaria que me atendía con mucha gentileza y con quien en algún momento llegué a soñar que cuando yo creciera le propondría matrimonio y sería el hombre más feliz de la faz de la Tierra, por estar con la mujer que amaba y con mis otros amores: los libros. Ella y ellos serían amores complementarios, no habría celos, ni contiendas por mi culpa, al contrario, pensaba que seríamos el triángulo amoroso perfecto: lector-colecciones-referencista.


Una de las cualidades que más me fascinaba de Rosa María era su trato cordial y su atención eficiente. Para mis anhelos infantiles eran algo más: “una conexión mayor”, pero ahora --que curso la Maestría en Ciencias de la Información y Administración del Conocimiento en el Tecnológico de Monterrey-- comprendí que los servicios de referencia tienen razón de ser por la existencia de información y usuarios que requieren acceder a ella para usarla en procesos educativos o en investigaciones científicas.

¿Cuántos libros ha leído en toda su vida desde que tiene uso de razón? ¿Cuántos libros ha leído en el transcurso del año? Un buen lector que haya pasado el bachillerato debería leerse al menos un libro semanal, es decir que hipotéticamente una persona de mi edad (34 años) debería haberse leído 884 libros entre los 17 y 34 años, pero dispensemos un 20% menos por diversas razones --enfermedades, exceso de trabajo, convulsiones sociales, etcétera-- entonces esa persona debería haber leído 707 libros.

Al inicio de cada curso que imparto en la universidad sobre Lenguaje y Comunicación o Metodología de la Investigación pregunto a mis socias y socios en el conocimiento (estudiantes): ¿Cuántos libros han leído después de que se bachilleraron? Las respuestas son deprimentes, porque pocos pasan de responder una docena y cuando les pregunto título completo, autor y año de publicación, quedan perdidos, lo cual me revela que probablemente no dicen la verdad.

La directora de la Unesco, Irina Bokova, señaló algunas cosas muy importantes este 23 de abril, entre ellas una muy impactante: “Es imposible celebrar el día consagrado al libro sin pensar en los 759 millones de personas que no saben leer ni escribir”.

¡Desastre humano! Pero no es la realidad de los casi 250.000 estudiantes que a diario o semanal asisten a las aulas de las 54 instituciones de educación superior que operan en el país. Si la mayoría de estos estudiantes saben leer y escribir, entonces ¿por qué no leen con frecuencia?

Ante esta realidad apremiante debemos recordar que entre las competencias genéricas establecidas por el Proyecto Tuning América Latina -cuya meta es identificar e intercambiar información y mejorar la colaboración entre las instituciones de educación superior- hay algunas competencias vinculadas al uso de la tecnología y la gestión del conocimiento y de la información, entre las que se destacan: capacidad de abstracción, análisis y síntesis; capacidad de comunicación oral y escrita; habilidades en el uso de las tecnologías de la información y de la comunicación; capacidad de investigación; capacidad de aprender y actualizarse permanentemente; habilidades para buscar, procesar y analizar información procedente de fuentes diversas; y capacidad crítica y autocrítica.

Aquí me surgen varias interrogantes en el contexto educativo nicaragüense: ¿están las escuelas y universidades de nuestro país preparadas para constituir bibliotecas y colecciones editoriales impresas y electrónicas para los estudiantes que atienden? ¿Propician los profesores la lectura cotidiana de sus estudiantes? ¿Están los estudiantes de esta generación en disposición para abrir un libro y desmenuzar sus planteamientos teóricos? ¿Quiénes trabajan como bibliotecarios contribuyen a que los estudiantes se animen a explorar el mundo de los libros?

PalabrasE Desconocidas:

-          Dicción.
(Del lat. dictĭo, -ōnis).
1. f. Manera de hablar o escribir, considerada como buena o mala únicamente por el empleo acertado o desacertado de las palabras y construcciones.
2. f. Manera de pronunciar. Dicción clara y limpia.
3. f. palabra ( segmento del discurso).

Tres planteamientos mas importantes del texto:

Los servicios de referencia tienen razón de ser por la existencia de información y usuarios que requieren acceder a ella para usarla en procesos educativos o en investigaciones científicas.

“Es imposible celebrar el día consagrado al libro sin pensar en los 759 millones de personas que no saben leer ni escribir”.

Si la mayoría de los casi 250.000 estudiantes que a diario o semanal asisten a las aulas de las 54 instituciones de educación superior que operan en el país,  saben leer  y escribir, entonces ¿por qué no leen con frecuencia?

SINTESIS

En  el artículo de libros, bibliotecas y lectores nos habla de la importancia que proporciona el hábito de leer, ya que de este modo desarrollamos capacidades críticas, mejor dicción y ortografía, además de ser una técnica realizada con mayor fluidez a partir del bachillerato donde se exige leer al menos un libro semanal, sin embargo según muchas encuestas ejecutadas por docentes de nivel académico superior los estudiantes no cumplen en su totalidad y no ponen a su interés desplegar su intelecto de este modo los resultados son deprimentes ; la directora de la Unesco, Irina Bokova, señalo: “Es imposible celebrar el día consagrado al libro sin pensar en los 759 millones de personas que no saben leer ni escribir”. Esto es una verdadera calamidad que sufrimos en nuestro país y es problema que nos afecta a todos, la ignorancia de millones de personas nos causa problemas de diferentes maneras de tal forma es un aviso que nos puede ayudar abrir los ojos y ponernos a pensar en nuestro futuro y ver las grandes ventajas que nos proporciona este método de aprendizaje.


TIC´s y la educación superior en Nicaragua.

Durante la última década la humanidad ha sido testigo de grandes avances tecnológicos en todos los campos de la ciencia, especialmente en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), lo cual ha contribuido de muchas formas a derribar fronteras geográficas, idiomáticas y culturales.

Sin embargo, este desarrollo tecnológico no ha contribuido a disminuir las brechas socioeconómicas de las personas y los pueblos del mundo, porque el acceso a la información y las posibilidades de comunicación mediante las nuevas TIC no ha sido homogéneo en las diversas regiones del planeta.

Por ejemplo, América Latina, donde Carlos Slim -empresario mexicano de las telecomunicaciones y uno de los mayores magnates del mundo- ha desarrollado su emporio de telecomunicaciones en una de las regiones del mundo con mayores disparidades socioeconómicas, donde la brecha entre los más pobres y los más ricos es gigantesca.

A mediados de la década pasada Nicaragua recién superaba los estragos provocados por la última guerra civil (1983-1989) que destruyó su infraestructura socioeconómica, pero la apertura económica propiciada por el gobierno permitió la entrada de inversionistas nacionales y extranjeros en el mercado de las telecomunicaciones.

En 2002 surgió la Asociación Internet de Nicaragua (AIN) -que aglutina a los principales operadores de nodos de internet como Cablenet, Amnet Datos, Datatex, Enitel, IBW, Movistar y cuatro universidades estatales, entre otros- para promover y difundir las TIC.

Al inicio de 2007, Slim -propietario de América Móvil- se reunió en Managua con representantes de los principales grupos empresariales y el presidente Daniel Ortega Saavedra y anunció millonarias inversiones: “Nuestro propósito es (…) impulsar el desarrollo de la banda ancha y ampliar el uso de las computadoras a un mayor número de habitantes del país”, reveló.

Ahora, Nicaragua dispone de más de 5,000 kilómetros de fibra óptica, más de 400,000 líneas de cobre para llevar servicios de banda ancha a través de la tecnología ADSL, más de 400,000 viviendas con acceso a la red de televisión por suscripción que permite llevar servicios de banda ancha a través de cable módem, tres salidas internacionales de fibra óptica dentro del territorio nicaragüense y cuatro salidas alternas adicionales a través de la red Claro en Centroamérica, cobertura en todo el territorio nacional a través de la red móvil de Claro para llevar acceso a internet móvil de banda ancha a través de las tecnologías 3G, EDGE y MPLS, y servicios de doble, triple y cuádruple play a través de la red de telefonía celular Claro, que cubre unos 1,500 kilómetros de carreteras y en 149 (97%) de los 153 municipios de Nicaragua.
Promesa y oportunidad
En este contexto existe la promesa y la oportunidad que procesos educativos auxiliados por las TIC contribuyan a elevar el nivel socioeducativo y cultural de las y los nicaragüenses y se empiece a romper la tendencia histórica de pobres cada vez más pobres y ricos cada vez más ricos.

Pese a que Nicaragua se ubica en el sitio 120 del ranking de tecnologías de la información y la comunicación del Foro Económico Mundial, tiene la oportunidad de propiciar y desarrollar procesos educativos que permitan a miles de personas incrementar sus conocimientos, adquirir nuevas competencias profesionales genéricas y específicas, mejorar su competitividad laboral y -consecuentemente- mejorar su calidad de vida.

Uno de los esfuerzos pioneros en materia de tecnología educativa fue UNI On Line (UOL), desarrollado por la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) a partir de una propuesta de la experta Marisela Quintana. Sin embargo, esta plataforma educativa es subutilizada y sus resultados han sido poco meritorios debido a diversos factores, entre ellos la falta de interés de las autoridades universitarias por propiciar nuevos espacios educativos.

El Ministerio de Educación también propició hace varios años la Telesecundaria, proyecto que pretendía desarrollarse en zonas rurales alejadas de los principales centros urbanos, donde existía un alto porcentaje de personas jóvenes y adultas que debido a la guerra no pudieron continuar sus estudios de bachillerato en ciencias y letras (educación secundaria).

No obstante, el cambio de gobierno y de paradigmas educativos ocurridos a partir del 2007 generó desinterés de las autoridades en este proyecto, una de las razones fue que los contenidos educativos eran de origen mexicano y no fueron adaptados a la realidad nicaragüense.

En las universidades nicaragüenses la mayoría de los estudiantes de grado tienen edades que oscilan entre los 17 y los 21 años, son una generación que creció íntimamente ligada a los avances de las TIC: internet, celular, correo electrónico, Ipod y Blackberry. Para ellos las clases tradicionales son procesos aburridos y el desinterés que generan incide en el bajo rendimiento académico, la deserción masiva y la poca eficiencia terminal de las instituciones de educación superior, que según un estudio del Consejo Nacional de Universidades (CNU) realizado hace pocos años ronda el 7%.

Esto es preocupante, pues la inversión estatal en educación superior asciende al 6% del Presupuesto General de la República, que se distribuye a diez universidades. Por otra parte están otras 44 universidades privadas a cuyas aulas acuden unos 80,000 estudiantes. La inversión promedio mensual de la familia clase media por cada hijo o hija en la universidad ronda los 125 dólares, es decir que las familias nicaragüenses invierten cada año al menos 120 millones de dólares en educación universitaria privada.

Lo peor es que la mayoría de las 54 universidades nicaragüenses no vislumbran cambios sustanciales para adecuarse a los nuevos paradigmas de la educación y eso podría generar enormes problemas educativos en la generación que deberá gobernar el país en unas dos o tres décadas.

Ahora todas las personas que estamos involucradas en la educación formal del país debemos respondernos: ¿Qué quieren aprender los jóvenes? ¿Cuáles son los mejores mecanismos de enseñanza-aprendizaje en el contexto tecnológico actual? Con base en las respuestas a esas interrogantes debemos reflexionar para empezar a transformar instituciones, procesos y ofertas educativas.
Vocabulario desconocido: 
-          Brecha: Rotura o abertura irregular, especialmente en una pared o muralla.

-          Homogéneo: Perteneciente o relativo a un mismo género, poseedor de iguales caracteres.

-          Magnate: Personaje muy ilustre y principal por su cargo y poder.

-          Emporio: Lugar donde concurren para el comercio gentes de diversas naciones.

-          Aglutinar: Unir, pegar una cosa con otra.

Los 3 planteamientos más importantes del texto:

1- Los avances tecnológicos en todos los campos de la ciencia, que sin embargo no han contribuido a disminuir la problemática socioeconómica.

2- La promesa y oportunidad que existe en Nicaragua que procesos educativos auxiliados por la TIC ayuden a elevar el nivel socioeducativo y cultural de los nicaragüenses.

3-  Los estudiantes de la nueva generación nicaragüense crecieron ligados a los avances de las TIC y que para ellos las clases tradicionales son procesos aburridos y el desinterés que generan inciden en el bajo rendimiento académico.

Síntesis:

En el artículo anterior se habla de los avances tecnológicos en los campos de la ciencia, como en las tecnologías de la información y comunicación que es a lo que se le llama TIC.  Esto ha ayudado mucho para el progreso en muchos lugares, derribando diferentes fronteras. Sin embargo ese proceso no ha sido de igual manera en todas las personas ni en todos los pueblos del mundo ya que el acceso de información y posibilidades de comunicación mediante las nuevas TIC no han sido igual de desarrolladas en todas las regiones.

Relación entre ambos artículos:

Ambos artículos son semejantes ya que ambos están planteando un problema que está afectando a la sociedad nicaragüense. Ya sea para bien o para mal.
Según “libros, bibliotecas, y lectores”, los estudiantes no están leyendo libros y las escuelas y profesores no les inculcan ese habito tan importante que es el de leer.
Y “TIC’s y la educación superior en Nicaragua” nos está planteando los avances tecnológicos que han ocurrido en nuestro país durante estos últimos años, y según nuestro análisis crítico, por culpa de los TIC’s es que los estudiantes no están leyendo, y están buscando las fuentes de información fáciles para investigar trabajos o aprender algo nuevo, pero lo que ellos no saben es que la información del internet no siempre esta correcta.
Y es por culpa de los avances tecnológicos que se está perdiendo el habito de lectura en los colegios.  Sería muy bueno que las escuelas o profesores hicieran un proyecto o dejaran trabajos investigativos en libros a sus alumnos, porque si esta sociedad sigue así, e habito de leer desaparecerá.

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